MOCIÓN SÁNCHEZ-RAJOY (un análisis aristotélico)

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Lecciones sobre la democracia y lo corruptible, y una analogía.

1. Introducción.

En este ensayo se va a analizar la moción de censura al Gobierno presidido por Mariano Rajoy Brey, que incluía como candidato a la Presidencia del Gobierno a Pedro Sánchez Pérez-Castejón. Los fundamentos para este análisis van a ser los principios del Materialismo Filosófico de Gustavo Bueno y el Sistema Aristotélico.

Se presta esta moción a un análisis por parte de la filosofía de Aristóteles debido a que nos encontramos ante un debate o confrontación de dos oradores que ponen en funcionamiento muchas de las herramientas retóricas indicadas por el filósofo de Estagira en su obra la “Retórica”. Señala Aristóteles tres tipos de discursos posibles: el deliberativo (acerca de lo conveniente e inconveniente), el epidíctico (acerca de lo elogioso y lo censurable) y el judicial o forense (acerca de la acusación y la defensa). En el debate de la moción de censura se van a entremezclar estos tres discursos en las sucesivas réplicas y contrarréplicas de los contendientes. Y los oradores van a utilizar los elementos y herramientas de persuasión que Aristóteles definió en la obra que citamos: amplificaciones, reducciones, ejemplos, preguntas, máximas, entimemas, etc.

Para iniciar el análisis empiezo por el origen de la moción: la sentencia sobre el caso Gürtel del Tribunal Supremo, el cual emite una condena por responsabilidad civil sobre el Partido Popular, considerándolo partícipe a título lucrativo de los hechos juzgados. Este elemento, aparte de desencadenar la moción, acapara el inicio del debate y va a constituir el núcleo de las enseñanzas que nos va a proporcionar la discusión entre los dos ponentes.

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Sí, sois fachas

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La ilustración levantó como bandera ideológica a la Razón, suponiendo que la iglesia era irracional y supersticiosa. Y es principalmente a través de este ataque a la Iglesia católica como la Razón, en cuanto debeladora del Altar, que arrastraría en su caída al Trono, alcanzaba su conexión con la izquierda política. […] Lo que Hammann vio en la definición de Ilustración de Kant es algo muy parecido a lo que poco después verá Marx y, un siglo después, a lo que verían Horkheimer y Adorno, que llegaron incluso a sugerir la afinidad entre la Ilustración y el fascismo.

El mito de la izquierda

 

 

Son fachas. Y lo reconocen sin complejos, como dicen los voceros en las ondas que, y lo reconocían en antena, a principios de siglo se reunían en cancillerías con embajadores de  potencias extranjeras  para tomar nota de las líneas ideológicas a imponer en esa España que tanto les llena la boca. Pues démosles la razón: sí, sois fachas. Ellos y los que desde plataformas adyacentes les dan cobertura ideológica y se envilecen un sistema de pensamiento transformándolo en una caricatura. Sí, sois fachas.

  • Sois fachas: porque el fanatismo reduccionista con que tratáis a la diversidad regional de España es afrancesado, directo de la ilustración.
  • Sois fachas: porque levantáis mitos oscuros para reducir en paquetes manejables desde Europa lo que es complejo y diverso.
  • Sois fachas: porque no podéis entender que entre el gazpacho andaluz y un lacón con grelos haya un mundo de separación y , al mismo tiempo, una proximidad íntima e indisociable.

  • Sois fachas: porque en el fondo renegáis de una España del sur y la queréis nórdica.
  • Sois fachas: porque no os cabe en la cabeza que esa uniformidad nacional se resuelve en España en regionalidades propias y diversas, pero que , al tiempo, constituyen un fondo español innegable.
  • Sois fachas: porque en el fondo queréis lo mismo que Torra, Puigdemont u Otegui para sus terruños reducidos, la univocidad, lo igual hasta extremos delirantes.
  • Sois fachas: porque para ser españoles renegáis de lo hispano con un desprecio racista.

  • Sois fachas: porque suspiráis por una España que en realidad sea Francia
  • Sois fachas: porque haréis todo lo posible por desconectar Cádiz de La Habana y Cartagena de Indias, como Montesquieu quería.
  • Sois fachas: porque en el fondo pensáis en una España de camareros que sirva a toda Europa, eso sí, siempre que vosotros estéis en al dirección del hotel.
  • Sois fachas: porque habláis de un imperio inexistente, que idealmente habéis concebido como el de ingleses y franceses.
  • Sois fachas: porque os defendéis de una leyenda negra levantando una rosa.
  • Sois fachas: porque en cuanto os dicen que no sois europeos salís corriendo a Berlín a poneros de rodillas como en el siglo XVIII

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  • Sois fachas: porque no dudáis en traicionar a vuestros hermanos hispanos del otro lado del océano por unas migajas lanzadas displicentemente desde el norte y emponzoñadas de una ridícula superioridad.
  • Sois fachas: porque usáis el nombre de España con tal de denigrar su origen que es la hispanidad y su compleja multiculturalidad.

Sí, sois fachas.

RH.