MOCIÓN SÁNCHEZ-RAJOY (un análisis aristotélico)

Rajoy-rencoroso-posible-restanar-heridas_EDIIMA20160306_0069_44

Lecciones sobre la democracia y lo corruptible, y una analogía.

1. Introducción.

En este ensayo se va a analizar la moción de censura al Gobierno presidido por Mariano Rajoy Brey, que incluía como candidato a la Presidencia del Gobierno a Pedro Sánchez Pérez-Castejón. Los fundamentos para este análisis van a ser los principios del Materialismo Filosófico de Gustavo Bueno y el Sistema Aristotélico.

Se presta esta moción a un análisis por parte de la filosofía de Aristóteles debido a que nos encontramos ante un debate o confrontación de dos oradores que ponen en funcionamiento muchas de las herramientas retóricas indicadas por el filósofo de Estagira en su obra la “Retórica”. Señala Aristóteles tres tipos de discursos posibles: el deliberativo (acerca de lo conveniente e inconveniente), el epidíctico (acerca de lo elogioso y lo censurable) y el judicial o forense (acerca de la acusación y la defensa). En el debate de la moción de censura se van a entremezclar estos tres discursos en las sucesivas réplicas y contrarréplicas de los contendientes. Y los oradores van a utilizar los elementos y herramientas de persuasión que Aristóteles definió en la obra que citamos: amplificaciones, reducciones, ejemplos, preguntas, máximas, entimemas, etc.

Para iniciar el análisis empiezo por el origen de la moción: la sentencia sobre el caso Gürtel del Tribunal Supremo, el cual emite una condena por responsabilidad civil sobre el Partido Popular, considerándolo partícipe a título lucrativo de los hechos juzgados. Este elemento, aparte de desencadenar la moción, acapara el inicio del debate y va a constituir el núcleo de las enseñanzas que nos va a proporcionar la discusión entre los dos ponentes.

Congreso_de_los_Diputados-Mocion_de_censura-Unidos_Podemos-Pablo_Iglesias-Mariano_Rajoy_Brey-Espana_223738578_36205616_1706x960

2. Stásis.

Es usual en este tipo de debates el reconocer haber realizado cierta acción pero no reconocer su calificación. Ya nos advierte de ello Aristóteles en Retórica 1374a, a través del concepto epígramma que se refiere a la ley o norma escrita que se refiere al caso que se juzga. Este concepto de epígramma presupone el de stásis, es decir, la definición o determinación de ese caso, en cuanto que ello es el punto central de la disputa (tomamos estas referencias de la nota 323 de la edición de la Retórica traducida y anotada por Quintín Racionero para Gredos). Este concepto de stásis era muy utilizado en la retórica judicial antigua y tiene su origen en una metáfora sobre la postura inicial de los boxeadores que van a iniciar el combate, antes de dar comienzo a la acción, y que nace de la contradicción de ambas partes. Esto nos da pie a analizar cuál es esta situación previa a la lucha dialéctica y retórica, y cual es la situación de ambos contendientes y de su entorno general. Para ello analizaremos la stásis en sentido envolvente, general o contextual con respecto a los contendientes y una stásis particular, donde se analiza el carácter de los contendientes de forma personalizada.

2.1 Stásis contextual

En cuanto al aspecto general, envolvente, en el que se va a desarrollar la moción de censura se podrían decir varias cosas. La primera, y la esencial, con respecto al estado del sistema parlamentario en que se desarrolla el debate. Este debate sobre la moción de censura se desarrolla en un sistema político parlamentario, llamado del 78, que a partir de 1982 y hasta 2016 (es decir, durante alrededor de 35 años) tenía como características principales la presencia de un partido en el gobierno con alrededor de, más o menos, 170 escaños, otro partido como principal partido de la oposición, y que se alternaba con el que estaba en el poder, que tenía también un número elevado de diputados (estos dos partidos eran el Partido Socialista Obrero Español -PSOE- y el Partido Popular -PP-), y por otro lado los partidos nacionalistas vasco y catalán que con un número pequeño de escaños hacían de bisagra y permitían la gobernabilidad del partido nacional que hubiera obtenido mayor número de asientos en el Parlamento. (Bien es cierto que hubo otros partidos durante estos años a que me refiero pero no tenían una influencia tan directa en la formación de un gobierno estable). Estos partidos nacionalistas, por sus propias características, no tenían posibilidad de aumentar ese número de escaños y así el sistema había llegado al equilibrio con la alternancia de los partidos nacionales que pactaban, y daban concesiones, a los partidos nacionalistas si necesitaban su apoyo para formar Gobierno. Esta situación de equilibrio se quiebra a partir de las elecciones de 2016 donde aparecen dos formaciones nacionales (Podemos y Ciudadanos) que entre los dos suman alrededor de 110 diputados. Estas formaciones, una autodenominada de izquierdas y otra de centro o centro-derecha, aspiraban a desbancar a las antiguas formaciones que ocupaban estas posiciones ideológicas, pero no lo consiguieron. Lo que ocurrió fue la presencia de 4 formaciones nacionales en el parlamento que tenían entre 130 y 40 diputados, además de los partidos nacionalistas. El juego de mayorías ha variado y el anterior equilibrio del que hablábamos ha de ser sustituido por otro. Este es un contexto importante y decisivo en el planteamiento y desarrollo de la moción de censura.

Otro elemento que forma parte del contexto de esta moción son la serie de escándalos de corrupción en los que estuvo envuelto el Partido Popular en la última época. Esta serie de casos de corrupción, su presencia en los medios de comunicación y en los discursos e intervenciones de la oposición, elevó la percepción en la gente con respecto al Partido Popular como un partido corrupto. Este es otro elemento que configura el estado de los que van a escuchar, tanto fuera como dentro del parlamento, la moción de censura.

2.2 Stásis particular.

Con respecto a las personalidades de los dos contendientes, en primer lugar tenemos a Sánchez, que se encuadraría entre las categorías de Juventud y Madurez que Aristóteles cita en su Retórica (libro II, capítulos 12 a 14): se ve por sus expresiones que comparte ciertas cualidades de los jóvenes, por ejemplo en su forma de ser, que es tenaz y esforzada, y también en que es apasionado y proclive a sucumbir a la ira, pues los jóvenes no soportan que se los desprecie sino que se indignan si piensan que se les trata con injusticia (esto se puede apreciar en la polémica sobre su tesis doctoral donde se indignó profundamente con la pregunta sobre la misma del partido Ciudadanos) Amantes de los honores y más aún de las victorias, los jóvenes son bondadosos a causa de que no ha visto muchas maldades, y también optimistas; viven llenos de esperanza ya que la esperanza atañe al futuro y los jóvenes tienen mucho futuro y poco pasado; son fáciles de engañar y tienen el ánimo valeroso.

En cuanto a Rajoy se encuadraría en la categoría del político de edad madura con alguna característica propia de la vejez, o cerca también de esta categoría. Es proverbial, aunque en ocasiones se destaca demasiado, su actitud de dejar pasar el tiempo, para que los asuntos se resuelvan solos, esto es debido a su actuación de acuerdo con el cálculo racional, característica típica de la vejez, o del político muy experimentado, ya que esto implica la búsqueda de la conveniencia y no de la virtud lo cual es una característica propia de los ancianos, nos dice Aristóteles.

756389

3. El debate de la moción.

El curso del debate de la moción en el que está presente el Presidente del Gobierno se desarrolla en seis intercambios. Dos entre el diputado Ábalos y Mariano Rajoy y cuatro entre el candidato Pedro Sánchez y Mariano Rajoy. Los argumentos de Ábalos y Sánchez son homologables en el sentido de que persiguen el mismo objetivo y en tanto se hacen referencias uno a otro, por lo que se entiende que están redactados como una unidad, aunque cambie el carácter, el talante, del ponente que los expone.

En general para el análisis del debate se hará un resumen de los argumentos, posición y exposición de cada uno de los intercambios argumentativos de cada ponente, y se destacarán aparte algunas de las herramientas retóricas que, en cada caso, utiliza cada ponente para intentar conseguir su objetivo, esto es, la persuasión de la Cámara y de la población que les escucha. (Se citarán momentos del video enlazado al principio del texto).

Abalos-Rajoy-Van-colaborar-impunidad_EDIIMA20180531_0116_4

3.1 Inicio. Primera intervención de Ábalos.

  • En esta primera intervención el diputado Ábalos empieza por citar el articulado de la constitución española que faculta a la oposición para presentar una moción de censura al Gobierno. A continuación va a exponer la razón principal de la presentación de esta moción de censura. Esta razón, este argumento principal, es la sentencia de la audiencia nacional acerca del caso Gürtel sobre la financiación ilegal del Partido Popular. Toda esta intervención va a girar en torno a este punto. El diputado utiliza la lectura de párrafos de la sentencia para destacar la magnitud de esta sentencia. Destaca que debido a que los hechos ocurrieron después de la reforma del Código Penal la condena es civil, y si no fuera así esta condena sería penal. También se indica en la sentencia la poca credibilidad del Presidente Rajoy como testigo; y que el Partido Popular es considerado como parte de un sistema de corrupción institucionalizada. En su intervención el diputado Ábalos apela al enorme daño que implica esta sentencia a la credibilidad de la democracia. Insiste en que el debate que pone en marcha esta sentencia implica debatir en realidad sobre la democracia española y su vigencia en estos momentos. En este contexto Ábalos plantea, a su vez, la imposibilidad de considerar a la corrupción como inevitable, como algo justificable, y su eliminación estará relacionada con la decencia, siendo esto algo esencial y no accesorio, que es lo que parece ser para el Partido Popular. Por todo ello, parte del discurso no se dirige al PP sino al resto de la Cámara, a la que interpela e interroga sobre sus intenciones a la hora de evitar el daño y oprobio que están causando el PP y en concreto el Presidente Rajoy.

  • La expresión utilizada en este discurso, la retórica empleada se podría decir, es de carácter directo.Partiendo del núcleo que hemos señalado, la sentencia del caso Gürtel, el orador no emplea elaborados recursos diálecticos, los argumentos son directos, y los hace rotar alrededor de la sentencia judicial sabedor de la fuerza de este elemento, y así una y otra vez se mantiene este elemento en la superficie del discurso. El talante de la oratoria del diputado Ábalos es calmado, circunspecto, y trata de amplificar, y a mi juicio lo consigue, los contenidos que denuncia.

  • Elementos retóricos destacados utilizados por el diputado Ábalos:

– Indignación (Retórica Libro II, 9):

“Los españoles están indignados por la sentencia, a los cuales el gobierno pidió sacrificios. Mientras las familias sufrían la crisis, otros se hacían millonarios. Mientras unos luchaban, otros hacían ostentación en bodas y fastos imperiales. Creando un círculo perfecto de corrupción” (minuto 17). 

“El respeto a la dignidad de los españoles exige que se admitan los hechos por parte de los responsables” (minuto 27 del video enlazado más arriba).

Aristóteles define la indignación como el pesar que se experimenta por los éxitos inmerecidos. La considera propio de un talante honesto, ya que es adecuado indignarse contra los inmerecidamente felices. Es injusto lo que tiene lugar contra lo merecido.

– Interrogación (Retórica Libro III, 18):

“Se niegan los hechos, se culpa a los demás, como los niños… Acabar con esto ya no depende del PP sino del resto de la Cámara. ¿El resto de la Cámara va a acabar con la impunidad? ¿El resto de la Cámara va a compartir la asunción de responsabilidades?” (minuto 28).

“¿Qué deberemos hacer cuando lleguen otras piezas de Gürtel?¿Deberemos dejarlas pasar porque nos daría vergüenza no haber actuado antes?(minuto 38).

La interrogación es útil cuando impide al que tiene que responder que lleve a cabo una refutación absoluta, completa, ya que respondería que a veces sí y otras no. Es lo que ocurriría en este caso donde las preguntas están realizadas a 350 diputados en conjunto.

corrupcion-y-los-ere-el-y-tu-mas-de-rajoy-y-abalos-en-la-mocion-de-censura

3.2 Respuesta de Rajoy a Ábalos.

  • La respuesta de Rajoy a Ábalos se inicia con una refutación de los argumentos del diputado socialista sobre la sentencia acerca de la corrupción del Partido Popular. Especifica que no ha tenido razón ni en el fondo ni en la forma de los argumentos expuestos, tacha su interpretación de la sentencia judicial como libre, interesada y manipulada. En su defensa Rajoy argumenta que la sentencia no es firme, ni unánime, y que no existe una línea en la que figure una condena penal al PP, no se condena a ningún miembro del PP. Existe una responsabilidad civil por unos hechos ocurridos en dos ayuntamientos hace quince años, y por todo ello Rajoy acusa a Ábalos de mentir y considera que si toda la base de la moción es esa lectura que ha realizado de la sentencia, ya puede retirar la moción. Reconoce que en el PP ha habido corruptos, pero que el PP no es un partido corrupto, y es por esto por lo que los electores les han renovado su confianza en las últimas tres elecciones legislativas, mientras que al Partido Socialista les han retirado su confianza. A continuación Rajoy enumera la recuperación encabezada por su Gobierno, el crecimiento del empleo, la recuperación de una cierta bonanza económica y se pregunta qué pérdida de confianza existe y qué daño está causando su Gobierno al país, ¿es eso lo que su candidato viene a demoler? Le pregunta a Ábalos. Para intentar responder a esto se pregunta qué se podría ganar con esta moción, y si acaso el Partido Socialista, árbitro de la corrupción, está limpio. Ahondando en esta cuestión Rajoy va a lanzar un considerable número de preguntas dirigidas al diputado Ábalos acerca de temas concretos de la corrupción que afectan al Partido Socialista. La conclusión la da el propio Rajoy diciendo que corrupción la hay en todas partes. También continuando en esta dirección y encarando el final de su intervención, Rajoy se pregunta qué puede ofrecer esta moción a un país que crece y que tiene aprobados recientemente los presupuestos. Para él existe una única idea en la moción y es que gobierne Sánchez, con quién, para qué, y durante cuánto tiempo aparecen como cosas secundarias para el candidato, a su juicio, ya que la verdadera razón no es la regeneración democrática sino los afanes del señor Sánchez para ser Presidente del Gobierno. En opinión de Rajoy desde que perdió las elecciones de 2015 el candidato Pedro Sánchez no hace otra cosa que enmendarle la plana a los electores por no haberle elegido, y su inquietud por no subir en los sondeos electorales ha hecho que Sánchez no llegue a la Presidencia del Gobierno por una victoria en las elecciones sino por un golpe de efecto como éste de la moción. La verdadera motivación de las urgencias de Sánchez es evitar el modo en que los demás llegan a la Presidencia del Gobierno, que es ganando las elecciones, y esto es la democracia, recalca Rajoy. Ante todo esto, el Presidente del Gobierno se pregunta si la moción fortalece o mina el consenso en la Constitución, aumenta o disminuye la confianza de España en el mundo. Y para resumir, define la moción como un intento inútil, justificado en una falsedad. A esto lo llaman respuesta firme, serena y constitucional, dice al Partido Socialista, solo porque suena bien ya que analizando sus apoyos se trata de un imposible lógico o tomadura de pelo, remata Rajoy para finalizar.

  • Rajoy en esta primera intervención realiza una respuesta contundente y precisa a la introducción del diputado Ábalos. En este caso ya no se trata de un discurso directo, sin elaboraciones retóricas. Rajoy utiliza un repertorio amplio de herramientas retóricas, metáforas, amplificaciones, máximas, preguntas retóricas, y su defensa está bien medida ya que responde a las acusaciones con detalles sobre la sentencia, desarrollando minuciosamente esos detalles y poniendo en duda la credibilidad el adversario respecto al mismo tema sobre el que se discute. Un elemento muy utilizado en esta intervención es de la repetición en las frases que resalta la fuerza y contundencia de las mismas lo cual aporta también un ritmo al discurso que aparece compacto y sin fisuras.

Herramientas retóricas:

– Metáfora-comparación irónica: 

“Sánchez percibió la moción como una epifanía, una súbita revelación resplandeciente”

. (Minuto 54).

(Retor. Libro III, c. 11).

– Repeticiones:

“No existe una línea, repito: no existe una línea, en los 1600 folios de esa sentencia donde figure una condena penal al Gobierno de España o al Partido Popular, ni una línea. (…) La sentencia no ha condenado a ningún miembro del gobierno, a ninguno. (…) Tampoco a ninguna persona que sea militante del partido popular, a ninguna. (…) Tampoco ha establecido ninguna responsabilidad penal para el Partido Popular, repito: ninguna responsabilidad penal para el Partido Popular.” (minutos 56 a 57).

Estas repeticiones, a parte de dar contundencia a los argumentos, proporcionan el ritmo del discurso (Retor. Libro III, c.8), como decíamos antes.

– Disipar las sospechas en las acusaciones:

“En la sentencia únicamente se establece una responsabilidad civil por unos hechos acaecidos hace 15 años en dos ayuntamientos.(…) La sentencia no dice que el PP estableció un sistema de corrupción institucional, sino que determinados militantes establecieron un sistema de corrupción institucional, y de ello se deriva la condena civil del PP.” (minutos 57 a 59).

Aristóteles (Retor, libro III, c.15.1) indica que un lugar común con vistas a salir del paso en un litigio consiste en sostener que el hecho no existe, o que no es perjudicial, o que no es injusto, o no mucho, o no es vergonzoso, o no en grado importante.

“¿Acaso el PSOE, árbitro de la limpieza, está limpio? Señor Ábalos, ¿pueden presumir de incorruptos? Señor Ábalos ¿tienen algún procesado en sus filas? Señor Ábalos ¿le han abierto a algún militante de su partido juicio oral? Señor Ábalos, ¿tienen a algún condenado en sus filas? (…) Señor Ábalos ¿cuando llegue la sentencia de los ERES se van a poner una moción de censura a sí mismos? (1 hora, minuto 7).

Otro lugar común para disipar las sospechas resulta de si el que mueve a sospecha ha estado ya implicado en ella, sea ahora o anteriormente, sea él mismo o alguno de los suyos (Retor., libro III, c.15.1).

– Máxima. (Retor., libro II, c. 21).

“Para dar lecciones hay que estar en condiciones de darlas si no mejor callarse” (1 hora, minuto 11).

3.3 Segunda intervención de Ábalos.

  • En esta breve segunda intervención de Ábalos, y que será la última para él, el diputado socialista expresa la diferencia abismal que existe entre sus argumentos y los de Mariano Rajoy. No responde a las preguntas que le dirigió Rajoy pero le afea en cambio la postura, indigna para un Presidente del Gobierno, de referirse a temas que considera que no vienen al caso. Vuelve a recalcar la indignidad que suponen los casos de corrupción del PP y le confirma al Presidente sus afirmaciones acerca de su natural previsibilidad, con la que el propio Rajoy se califica a sí mismo, tan previsible es Rajoy que ya sabían desde el Partido Socialista que se verían obligados a forzarle para que asumiera sus responsabilidades en esta moción.

3.4 Segunda respuesta de Rajoy a Ábalos

  • En esta respuesta Mariano Rajoy achaca a Ábalos no haber contestado a sus preguntas y le reitera que esta moción consiste en los afanes del señor Sánchez por ser Presidente del Gobierno, por llegar a la Moncloa, y que todo se reduce a esto. Para recalcar esto utiliza una serie extensa de citas de destacados miembros del Partido Socialista, que expresan en cada una de ellas la imposibilidad de formar gobierno en las condiciones actuales, visto el número de escaños que posee el Partido Socialista en la Cámara de Diputados y los posibles socios a los que se tendría que coaligar el Partido Socialista para obtener este objetivo. Esta serie de citas finaliza con una cita del propio Ábalos.

descarga

3.5 Primera intervención de Sánchez.

  • El primer turno de palabra de Sánchez comienza citando los primeros artículos de la Constitución Española, en un paralelismo con la intervención de Ábalos que comenzó citando el artículo de la Constitución que facultaba a la oposición a presentar la moción de censura. Sin embargo, ya no se detiene en la literalidad de la sentencia, ya que esto ya fue referido por su compañero de partido, y pasa directamente a las consecuencias que se derivan de ésta. La sentencia constituye unos hechos gravísimos, a juicio de Sánchez, y desencadenan una crisis institucional. La moción se impone como algo inevitable debido a la incapacidad de asumir responsabilidades por parte del PP y en particular por parte de su Presidente. Esta asunción de responsabilidades es perentoria por higiene democrática ya que la corrupción actuará si no como un agente disolvente de la confianza de la sociedad en sus gobernantes, de la cohesión social, y acabará debilitando los poderes del Estado. La corrupción destruye, según Sánchez, la fe en las instituciones. Estas conclusiones abocan irremisiblemente a la dimisión del Presidente del Gobierno, y Sánchez se lo hace saber y le pregunta con reiteración si, ante esto, va a dimitir. Tras estas preguntas a Rajoy sobre su dimisión se dirige al resto de la Cámara y les lanza también una batería de preguntas acerca de los casos de corrupción del Partido Popular y acerca de hasta cuando puede aguantar nuestro país así. Dibuja de este modo el candidato lo que él denomina una época marcada por la corrupción del PP, una imagen y una época que solo pueden cambiar con la dimisión del Presidente. El candidato evoca a raíz de esto su experiencia personal, en la que renunció a su cargo de Secretario General del PSOE y cumplió su palabra por muy dolorosas que fueran para él las consecuencias en ese momento. Ahora, en cambio, se ve impelido a volver, a raíz de las circunstancias extremas que ha descrito antes y aduce tres razones: coherencia, responsabilidad y democracia. Sánchez se niega a aceptar la oferta que realiza el gobierno del PP entre estabilidad y corrupción, no se puede plantear esta elección porque no hay mayor inestabilidad, a su juicio, que la que proviene de la corrupción, porque esa disyuntiva implica mirar hacia otro lado, normalizar la corrupción. Se trata de deslizarse hacia la tolerancia de la corrupción, hacia su percepción como una enfermedad menor, denuncia el candidato. Es por tanto, a juicio de Sánchez, el tiempo de poner las instituciones a la altura de lo que la gente espera de ellas. Esto lo conseguirá el Partido Socialista con su plan de Gobierno, un Gobierno que será socialista, paritario y europeísta, que cumplirá y hará cumplir la Constitución y que practicará el diálogo con todas las fuerzas políticas. Este Gobierno recorrerá tres pasos principales: 1) recuperar la estabilidad política por la falta de responsabilidad del Presidente del Gobierno, 2) atender a las urgencias del país, y 3) convocar elecciones. El plan del Gobierno estará formado por 4 pilares: 1) Estabilidad institucional y regeneración democrática: esto se realizará con un Gobierno que se fundamente en amplios consensos para abordar temas como la universalidad de la salud pública, la eliminación de la ley mordaza, y la derogación del impuesto al sol. También en relación con estas medidas Sánchez añade una más, que es la imparcialidad de RTVE y le advierte a Rajoy que la manipulación también es corrupción. 2) Estabilidad macroeconómica y presupuestaria: el futuro Gobierno se compromete con las obligaciones de España como país miembro de la UE, y en consecuencia de ello su voluntad es gobernar asumiendo los Presupuestos Generales aprobados una semana antes por la Cámara de Diputados. Sánchez recalca que toma esta decisión desde la responsabilidad, lo cual tiene que reiterar ante las quejas y abucheos de los parlamentarios populares, repite que no va abdicar de esta responsabilidad a pesar de las quejas que emitió el PSOE a los presupuestos. 3) Estabilidad social y laboral: que se centraría en la evitar la discriminación y en la reactivación del diálogo, tomando muy en cuenta la opinión muy favorable a esto de la ciudadanía. 4) Estabilidad territorial: el candidato, apelando a su pertenencia al único partido que ha gobernado en todas las CCAA, se propone restablecer los puentes con todos los territorios, en especial con el nuevo Gobern catalán y con el Gobierno Vasco. Sánchez dice ser consciente de la dificultad del momento pero ante la presencia de un Gobierno sin pulso como el del PP no le queda más opción que elegir entre el SÍ a la ruptura con la corrupción, el SÍ a elevar la calidad de la democracia o un NO, NO que implica un SÍ a Rajoy. Apela, finalmente, a los diputados de los distintos partidos que hay en la Cámara a construir una España distinta con una democracia fuerte y ejemplar, para superar un tiempo para el que se debe pasar página.

  • Sánchez en ésta y en las siguientes intervenciones, al igual que el diputado Ábalos, no se separa de los argumentos que se refieren a la sentencia sobre la trama Gürtel, sabedor que es su principal arma contra el Gobierno del PP. Utilizará pocos argumentos retóricos elaborados ante la posibilidad del planteamiento sencillo que puede aplicar. No le es necesario complicarse en enrevesadas tácticas dialécticas cuando el debate lo tiene muy favorable ante el público general que verá el debate y ante una Cámara cuya fragmentación es fácil de aprovechar.

  • Herramientas retóricas:

– Entimema o silogismos retóricos.

“La sentencia de la Gürtel no admitiría más que la dimisión del presidente del gobierno en cualquier democracia equiparable a la nuestra, por ello quien activa la moción es el presidente del gobierno” (1 hora minuto 51).

Los entimemas son silogismos que eliminan, o dan por implícita, una de las premisas y que se utilizan para la persuasión en lo que Aristóteles ha llamado “lugares comunes”. En este caso el lugar común sería el que se obtiene de unir al caso en cuestión uno análogo. (Retor. Libro II, c. 23.1 XVI).

– Amplificación:

“Usted ya forma parte de un tiempo pasado al que el país está a punto de pasar página. Pasar página para abrir un tiempo nuevo, para abrir consensos que afronten los grandes retos que tenemos por delante, que atienda las urgencias sociales, medioambientales, que su gobierno jamás tuvo la voluntad de atender, un tiempo para rearmar moralmente el estado social y de derecho, y para poner las instituciones a la altura que la ciudadanía merece, espera” (2 horas, minuto 8).

Estas expresiones serían típicas de un discurso epidíctico (donde el objetivo es censurar o elogiar con respecto a una materia o una persona), en el que el mayor hincapié ha de hacerse en la amplificación de que los hechos futuros son bellos y provechosos, siendo estos hechos creíbles por sí mismos.

– Uso de disyuntivas (Retor., libro III, c. 9.3).

“Hay que elegir sí o no, no hay terceras vías, sí a la respuesta constitucional, constructiva y facilitadora del consenso y del acuerdo, sí a la censura de la corrupción,… sí a elevar la calidad de nuestra democracia, o no, que implicaría un sí mucho más grave porque sería un sí a Rajoy” (2 horas 32 minutos).

Expresiones como éstas resultan placenteras, tanto porque los contrarios son muy comprensibles -y enfrentados entre sí, más comprensibles todavía-, como también porque se asemejan a un silogismo.

rajoy-rompe-el-debate-y-descalifica-la-mocion-por-chusca-y-antisistema 

3.6 Contestación de Rajoy a Sánchez

  • La respuesta de Rajoy a Sánchez en esta primera intervención también sigue el hilo de las respuestas al diputado Ábalos. Rajoy se queja en primer lugar de que Sánchez no ha contestado a ninguna de las preguntas que le había planteado, no ha presentado un plan de gobierno y no ha dicho nada acerca de las precisiones sobre la sentencia que Rajoy puso sobre la mesa. Debido a ello vuelve a hacer hincapié sobre la naturaleza apresurada de la presentación de la moción y sobre las urgencias y chantaje de Sánchez: “o la corrupción o yo”, resume. A juicio de Rajoy no se puede plantear una moción de esta manera y no esperar que la otra parte le pida explicaciones.El discurso de Rajoy va a derivar hacia la persona de Sánchez y su iniciativa de plantear la moción. Y esta deriva comienza con la asunción por parte del PSOE de los recién aprobados Presupuestos Generales del Estado. Interpela a Sánchez indicándole que el PSOE votó en contra de los presupuestos. Y no ahorraironías en este punto cuando le dice que el PSOE votó en contra con entusiasmo, con un entusiasmo de los del no es no (el slogan electoral de Sánchez), a unos presupuestos que les parecían espantosos. Se pregunta entonces Rajoy cómo podrán vivir y gobernar con tamaña monstruosidad. Sube un punto más aún la ironía cuando se pregunta cuál de sus posibles apoyos le habrá pedido que apoyara los presupuestos (en la mente de todos está el PNV, partido que fue el más reacio en apoyar los presupuestos del PP y que lo hizo no sin exigir bastantes contrapartidas -este partido será el que incline finalmente la victoria de la moción de censura hacia Pedro Sánchez-), y es el mismo Rajoy el que se contesta: “Podemos es quien ha obligado a PSOE a asumir los presupuestos”, ya que, y cita, para podemos estos eran los presupuestos de las migajas sociales, de la estafa. Pues todo esto, le dice Rajoy a la bancada de Podemos, para cerrar el círculo de la ironía, “se lo van a tener que comer con patatas”. Esto da pie para que Rajoy insista en la que considera la idea central de la moción del PSOE: que Sánchez llegue a Presidente del Gobierno, con cualquiera de los apoyos de la cámara, con cualquier programa, e incluso con los presupuestos de su mayor antagonista político: el Partido Popular. Esto le lleva a Rajoy a preguntarse si alguien se puede tomar en serio a un candidato que actúa así: “yo como ya llevo bastantes años en política ya sé cómo va esto de las votaciones, pero por lo menos que en la mente de todos quede con claridad y que sean absolutamente conscientes de lo que van a hacer.”, advierte de manera premonitoria. En esta línea también destaca que hay cosas que ni aún con razón deben hacerse y por muy fundadas que fueran las razones (que para Rajoy las de Sánchez no lo fueron), y por muy desgarrada que estuviera la sensibilidad del candidato Sánchez, no se puede justificar una actuación tan irreflexiva e improvisada, sentencia Rajoy. “Usted da el primer argumento para no ser presidente del gobierno”, le señala Rajoy a Sánchez, devolviéndole el argumento según el cual Rajoy era el que había puesto en marcha la moción de censura por su falta de asunción de responsabilidades. A juicio de Rajoy el programa de gobierno de Sánchez no depende de él, sino de sus socios y de lo que éstos digan, “su gobierno vale lo que valgan sus puntales y depende de lo que le exijan”. Por ello acusa a Sánchez de que su programa es un ejercicio de pirotecnia. En este punto Rajoy endurece su crítica a Sánchez y va hasta los fundamentos del pensamiento de éste, lo acusa de no hablar claro y de ser ambiguo, por conveniencia. Pero aunque personalmente le puede convenir ser ambiguo le advierte que esto no le conviene a España. Se queja de que no dejó pasar ninguna ocasión para criticarle en su labor de gobierno, y que sin embargo jugueteó en el 2016 forzando sus opciones de acceder a la Presidencia del Gobierno de España, perjudicando al país al dejarlo un año sin gobierno. “¿No se da cuenta de sus errores?” Le pregunta Rajoy. En opinión del político gallego a Sánchez le impide percibir sus fallos su daltonismo político, ya que para Sánchez todo está mal, excepto su propia persona. “¿Cómo es posible que donde hay alguna cosa buena usted lo vea todo negro? ¿Es daltonismo o mala fe?” Se pregunta Rajoy. Habría que cambiar cosas, reconoce Rajoy, el sentido común dice las que no están bien pero para Sánchez son todas, como no distingue, todo le parece mal. La rigidez del NO es NO de Sánchez la considera un peligro para el consenso, rigidez disfrazada que toma el nombre de coherencia y que se convierte en peligrosa ya que es una coherencia en lo malo. Rajoy le vuelve a señalar que los españoles le han dicho varias veces que no le quieren en el Gobierno. Ahora no sabemos lo que le ha prometido a sus socios, no será bueno para España, advierte, ya que está haciendo una moción de censura a los españoles por no hacerle caso. Y no lo tomo en sentido personal, indica Rajoy. pero es lo que más me preocupa porque yo voy a seguir siendo español, dice para finalizar.

  • Las intervenciones de Rajoy van a ser muy ricas en elementos retóricos y van a tratar de revertir las condiciones desfavorables para su continuidad en la Cámara y en el público. Cómodo en esta posición, Rajoy hará un despliegue de todas sus armas dialécticas, con un dominio de las mismas que ha conseguido tras muchos años de debates, ya que se trata de un político muy veterano.

  • Herramientas retóricas:

-Ejemplos:

“Una moción de censura es lo más parecido a un frenazo brusco en la marcha de las cosas que acarrea un sobresaltado desconcierto sobre lo que ha ocurrido y sobre lo que puede ocurrir en un futuro inmediato, es como cuando un pasajero imprudente tira en el metro de la palanca de alarma y detiene el tren en seco” (2 horas, minuto 47).

En el ejemplo hay una relación de parte a parte, y se da cuando hay dos proposiciones del mismo género pero una es más conocida que la otra. (Retor, libro I, c. 2.7).-

Demostración (Retor., libro III, c. 17):

“Las leyes no se cambian con intenciones, ni deseos, ni ensoñaciones. Se cambian con palabras que forman frases y sustituyen a otras palabras que forman otras frases y en ese proceso cambian y mucho los contenidos, es muy sencillo pero comprendo que le parezcan demasiadas exigencias a quien evita cualquier concreción para no renunciar a la libertad de adaptarse al momento, que es lo que está haciendo usted hoy”. (2 horas, minuto 56).

– Máximas (Retor., libro II, c. 21):

Una regla de oro para cualquier político responsable es evitar los derribos innecesarios”. (3 horas, minuto 2).

3.7 Segunda intervención de Sánchez

  • En esta segunda intervención Sánchez reprocha a Rajoy sus palabras que considera insultos, y le tranquiliza porque tanto ahora como después de la moción va a seguir siendo español. A continuación Sánchez va a centrarse en un punto que va a constituir el centro de esta y sus ultimas intervenciones: pedir reiteradamente la dimisión de Rajoy. De forma insistente va a pedir al Presidente del Gobierno que asuma las responsabilidades de la sentencia sobre Gürtel y dimita. “La moción se acabaría en este mismo momento si usted dimite como presidente del gobierno, ¿me va a decir usted sí o no?” Le pregunta a Rajoy. Esta es la cuestión principal, la fundamental, destaca Sánchez. Le advierte a Rajoy que esto no tiene que ver con la democracia demoscópica, en referencia al argumento de Rajoy sobre la confianza de los ciudadanos otorgada a uno y otro partido, sino que esto tiene que ver con una democracia de principios, de convicciones, una democracia que se sabe fuerte en la limpieza de sus instituciones, y por ello el señor Rajoy no puede continuar, concluye. En cuanto a la asunción de los Presupuestos por parte del futuro de Gobierno de Sánchez, éste lo justifica debido a que Sánchez sí respeta los acuerdos de la Cámara, al contrario de lo que hace Rajoy. Se defiende del argumento de Rajoy según el cual quiere llegara a la Presidencia del Gobierno al precio que sea, recordándole su renuncia a la Secretaría General de su partido y vuelve a centrar la cuestión en si Rajoy va a dimitir. Retóricamente se pregunta si el Parlamento puede quedar encadenado a la corrupción del PP, si se puede asumir este coste político y democrático.

  • Herramientas retóricas:

– Demostración (Retor., libro III, c. 17):

“No hace falta escuchar a la vicepresidenta del Gobierno decir que el señor Sánchez es el causante de la explosión de la prima de riesgo de España, si precisamente la prima de riesgo en Portugal ha aumentado más que la prima de riesgo en España, y en Portugal no ha ocurrido absolutamente nada, ¿no será por Italia y no por España, señor Rajoy? Deje de mentir.” (3 horas, minuto 16).

– Lugar común del entimema donde se utiliza un caso análogo para persuadir de que se debe seguir el mismo camino. (Retor. Libro II, c. 23.1 XVI).

 

“Cuando me dicen a mí que al precio que sea, con los atajos que sean, señor Rajoy suena bastante ridículo en alguien como yo que por asumir sus compromisos electorales y también por no rechazar las decisiones de mi partido renuncié a mi acta de diputado y renuncié a ser Secretario General del Partido Socialista Obrero Español, por tanto esta no es la cuestión, la cuestión es si usted va a asumir sus responsabilidades políticas, la cuestión es si usted va a dimitir como Presidente del Gobierno.”

(3 horas, minuto 23).

3.8 Segunda respuesta de Rajoy a Sánchez.

  • Rajoy le indica a Sánchez que en su segunda intervención ha hablado del Presidente de Gobierno con mayor intensidad aún que en su primera intervención y no ha hablado de su programa de gobierno. Le advierte que el objeto de la censura no es demandar responsabilidades políticas, sino hacer esto y definir el programa de gobierno. Lo que hace el señor Sánchez a juicio de Rajoy es un chantaje ya que pone por un lado la supuesta corrupción del PP y por otro al que denuncia la corrupción. Esto es una de las trampas que dice descubrir Rajoy en el debate, y por eso este debate no le parece ni duro ni desagradable al Presidente Rajoy. En esta intervención Rajoy vuelve a utilizar el recurso de las preguntas, y le pregunta al candidato cómo va a gobernar, ¿va a gobernar en solitario? ¿qué pactos va a contemplar? ¿Cómo va a conseguir todo esto con una cantidad tan exigua de 84 diputados? y en concreto qué pactos va hacer con el nuevo Presidente de la Generalidad, cuyos posicionamientos son más radicales que los de sus antecesores, a juzgar por las ultimas declaraciones de este político catalán. Para acorralar al candidato vuelve a utilizar las citas que han realizado miembros del Partido Socialista y el propio candidato Sánchez sobre el Presidente Torra. Las citas son contrarias y muy contundentes acerca de Torra. Después de esto Rajoy finaliza su intervención con una pregunta en el aire: con los antecedentes presentados, ¿es posible formar un gobierno estable?

  • Herramientas retóricas:

– Demostración (Retor., libro III, c. 17):

“Ahora dice que él apoya los Presupuestos Generales del Estado que ha presentado el Partido Popular y a los que ha votado en contra simplemente por respeto a la Cámara, oiga eso es una falta de respeto a esta Cámara. Porque todo el mundo sabe que usted apoya los Presupuestos Generales del Estado por otras razones que no tienen nada que ver con el respeto a la Cámara. Porque si eso fuera así podría respetar nuestras leyes de pensiones, nuestras leyes de educación y no amenazaría constantemente con cambiar la reforma laboral, por tanto del respeto que tiene usted a la Cámara permítame usted que no le crea absolutamente nada.” (3 horas, minuto 28).

3.9 Tercera intervención de Sánchez.

  • A los argumentos y ataques de Rajoy a Sánchez sobre su futura relación con el Gobierno Catalán, que ha adoptado un carácter independentista por la deriva de los últimos años, Sánchez responde recordándole a Rajoy el conflicto con el recurso al Estatuto de Cataluña que promovió el PP, y que muchos cifran como el comienzo del conflicto independentista en Cataluña. A continuación Sánchez alaba la lealtad del PSOE durante sus años de Gobierno y en la oposición y esto le vale para afirmar que dialogará con todas las fuerzas de gobierno, en concreto dice que rechaza las declaraciones más radicales de Torra pero no renunciará a reunirse con la Presidencia de la Generalidad. Al final de esta tercera intervención, Sánchez vuelve a conminar a que Rajoy de un paso atrás, pida perdón y antes de que se encuentre con la censura dimita y así la moción habrá terminado. Si realiza esto se podrá abrir una nueva etapa. Le dice a Rajoy que dimita por el país y si no, dice dirigiéndose al resto de la cámara, “háganlo dimitir”.

3.10 Tercera respuesta de Rajoy

  • Rajoy comienza esta tercera respuesta a Sánchez con una pregunta: ¿qué concepto tiene usted de la democracia si me pide la dimisión cuando tengo la confianza de la Cámara (por la aprobación reciente de los presupuestos) y de los ciudadanos? “Resulta que hay elecciones y el partido popular gana las elecciones y su partido pierde con su peor resultado de los últimos años, se vuelven a convocar elecciones en el 2016 y yo vuelvo a ganar y usted vuelve a perder con un resultado aún peor. El que debe dimitir es usted, señor Sánchez”, le recrimina Rajoy. Según Mariano Rajoy en democracia uno se va cuando lo dicen los electores o cuando lo dice la Cámara, y por eso él no se va, argumenta el Presidente del Gobierno en contra de la insistencia de Sánchez para que entregue su dimisión. A continuación le insiste por su falta de respuestas a las preguntas sobre la forma de gobierno que va a adoptar. “La democracia no es su voluntad”, le amonesta, “no es de recibo que sólo hable del Presidente del Gobierno, la moción de censura además de exigir responsabilidades políticas sirve para elegir Presidente del Gobierno, que no es un tema menor”, le puntualiza, “y este tema debe ser explicado a la Cámara”. Para finalizar esta intervención Rajoy le dice a Sánchez que la mayor diferencia entre ambos es que él cumple su palabra mientras que el candidato socialista no.

3.11 Última intervención de Sánchez.

  • Sánchez finaliza su debate con Rajoy en esta intervención diciendo que este debate no da para más. Resume la moción presentada por él y por su grupo calificándola como muy necesaria para la calidad democrática de nuestras Cortes Generales. Y como entiende que el PP no la va a apoyar se dirige al resto de grupos de la Cámara para pedirles que abran un tiempo nuevo. Le muestra a Mariano Rajoy su respeto personal y político, le desea lo mejor en lo personal pero no en lo político ya que le indica que ya no puede continuar como Presidente del Gobierno.

  • Sánchez cierra de forma deliberada el debate en esta intervención ya que considera que su objetivo está cumplido. Su estrategia en torno a la sentencia Gürtel y su petición de la dimisión de Rajoy ya ha agotado su recorrido y se aprecia en el candidato su deseo de no continuar el intercambio de argumentos. Realiza los protocolarios buenos deseos personales con su contendiente y finaliza su debate con Rajoy.

3.12 Última intervención de Rajoy.

  • Rajoy le responde a Sánchez con los mejores deseos en su faceta personal, pero no en la política si esto significa su acceso a la Presidencia del Gobierno. Le traslada que cree que no está en condiciones de formar un Gobierno estable para España y que esto ha quedado claro a lo largo del debate que han mantenido. “No tiene usted una idea de país y lo más importante”, le vuelve a señalar Rajoy pidiéndole a Sánchez que no se lo tome a mal, “no puede ser Presidente del Gobierno porque no tiene el apoyo de los españoles y no ha ganado unas elecciones nunca, en democracia gobierna quien gana las elecciones salvo que tengan a bien decirnos otra cosa”.

  • Rajoy, de forma contraria a lo que le ocurre a Sánchez, no parece querer cerrar el debate, y así lo dice expresamente. Se ve obligado al saludo protocolario al candidato pero sin dejar de señalar su absoluto desacuerdo con el acceso de Sánchez a la Presidencia de Gobierno por las razones mantenidas durante el debate.

 descarga (1)

4. Dos lecciones y una analogía

Una vez analizado el debate mantenido entre Rajoy y Sánchez se recogen tres enseñanzas que pienso se pueden obtener de este combate entre los dirigentes de las dos principales corrientes políticas de nuestro país. Estas enseñanzas versan sobre la democracia, sobre la corrupción y sobre la relación entre el político y el ciudadano.

4.1 Primera lección. Sobre la política y la democracia.

En esta moción va a surgir con frecuencia la idea de democracia. La iniciativa para que esta idea intervenga en el debate de la moción de censura va a ser del PSOE, de los ponentes del PSOE que presentan la moción, ya que utilizan con frecuencia el concepto de democracia que manejan como un argumento a su favor. Por otro lado, la idea de democracia que se puede definir en las intervenciones del candidato del PSOE y la que se puede deducir de las réplicas de Mariano Rajoy son opuestas, y las vamos analizar comparándolas con la clasificación de las ideas de democracia que realiza Gustavo Bueno en su libro “Panfleto contra la Democracia realmente existente”.

Aunque el análisis llevado a cabo por Bueno en su libro es complejo y extenso, se puede circunscribir al debate político llevado a cabo en esta moción. En la disputa dialéctica que estamos analizando priman los elementos políticos concretos: la corrupción económica de los partidos, los fallos en las decisiones políticas, elecciones sobre temas administrativos equivocadas, etc., pero si profundizamos para definir la idea de democracia que maneja cada contendiente, desbordaremos este ámbito de política concreta y conseguiremos situarnos en una crítica política general, en otra escala, que se podría considerar como filosofía política.

Las ideas opuestas a las que se refiere Bueno son: la idea fundamentalista y la idea funcionalista de democracia. La idea fundamentalista de la democracia es la idea central de lo que Bueno ha llamado el fundamentalismo democrático. Es una idea, esta variante fundamentalista, muy extendida entre el pensamiento popular, de la gente, porque parece otorgar una definición sencilla de la democracia: el gobierno del pueblo, el gobierno de todos, el gobierno de la mayoría; pero que en cuanto se analizan estas, en teoría, sencillas definiciones nos vemos abocados a conceptos oscuros y confusos. ¿Qué o quién es el pueblo? ¿Quiénes son todos? (¿entran en este “todos” niños, extranjeros, nacionales? -esto nos lleva a más preguntas: ¿quiénes son los nacionales? ¿qué es la nación?-) Esta idea de democracia, que vamos viendo que va perdiendo una definición clara, o bien se forma poniendo el fundamento en un origen lejano en el tiempo, muy antiguo, del que los regímenes actuales se van separando o al que van tendiendo al perder o ganar elementos constitutivos de ése régimen democráticamente perfecto; o bien sitúan la perfección de la democracia en el final de la Historia, por lo que las distintas naciones, a distintos ritmos, irían progresando hacia ese momento culminante final, y democráticamente excelso. A este tipo de idea es a la que se adecuarían los conceptos que sobre la democracia va desgranado Pedro Sánchez durante sus intervenciones (también el diputado Ábalos). Sánchez habla de que su moción es necesaria por higiene democrática, para elevar la calidad democrática de la nación española, y que una de las razones principales para su presentación en esta moción de censura es la Democracia. Todas estas afirmaciones tienen de manera inequívoca la idea fundamentalista de democracia en su seno, una idea que encaja con el esquema que hemos esbozado según el cual existen momentos de acercamiento y alejamiento a una democracia perfecta y a la que se ha de tender, y a juicio de Pedro Sánchez este es uno de esos momentos: la democracia española ha sufrido un alejamiento de la democracia ideal debido a las prácticas del PP y del gobierno de Mariano Rajoy, y la llegada del PSOE al Gobierno supondría un acercamiento, y mejora, de la democracia plena. Aquí Sánchez mezcla elementos concretos de la política diaria (los hemos citado antes: corrupción, fallos de gestión y decisión), con elementos teóricos ideales (y que se encuadran dentro de la clasificación que ejercitamos en la división idealista).

La otra idea de democracia es la idea funcionalista, una idea relacionada con la visión Materialista Filosófica. Esta idea implica que la democracia está esencialmente ligada con la economía de mercado. La economía de mercado, de un mercado pletórico capitalista (como es el mercado actual de los países capitalistas occidentales entre los que se encuadra España), es consustancial con la democracia (con la democracia de un país occidental como España). En contra de a lo que deriva la idea fundamentalista de democracia, que no es otra cosa que la separación de la política con respecto a la economía (como si esto pudiera tener lugar y se pudiera dar en el futuro una sociedad libre, sin ataduras, de las cargas y competencias que implican las desigualdades económicas), la idea funcionalista-materalista postula la unión indisoluble de la economía y de la política. Esto es debido a que la democracia es producto de un proceso histórico que implica multitud de elementos, como las jefaturas, tiranías y régimenes de todo tipo durante las sociedades antiguas, los elementos socioeconómicos y tecnológicos que transforman la sociedad, y también contribuye a la configuración de ese proceso histórico la constitución del Estado, ya que en el fondo la materia política de la democracia es el Estado, sin Estado no tiene sentido hablar de democracia. Posteriormente hay que incluir a los ciudadanos como los emisores de los votos que se emiten en el régimen político llamado democracia. Ciudadanos, que no individuos, ya que el ciudadano dice como referencia principal el concepto de Nación, concepto moderno que surge, a juicio de Gustavo Bueno, con la revolución francesa y sigue un proceso de consolidación hasta la II guerra mundial. Son todos estos elementos los que constituyen las democracias realmente existentes, en la teoría del Materialismo Filosófico de Gustavo Bueno. La esencia de esa democracia, históricamente así configurada, será entonces la libertad, “libertad para” elegir a los gobernantes, estando esa libertad enmarcada en el mercado pletórico capitalista del que hablábamos y que materializa en este punto su unión con el ámbito político, que como vemos es indisoluble. El ciudadano elige los gobernantes como elige bienes en este mercado pletórico de las democracias occidentales. Y aunque la elección de cada ciudadano no es “libre”, sino determinada (cada elección de cada ciudadano está determinada y abocada a la decisión finalmente elegida por muchas circunstancias individuales que prefiguran el voto de cada persona, no existiría en puridad la libertad de elección), sin embargo si consideramos el conjunto de los millones de elecciones de todos los ciudadanos sí que existiría una especie de azar o resultado indeterminado (Bueno pone el ejemplo del lanzamiento de miles de dados a la vez, la trayectoria de cada dado estaría determinada ya que describiría un ángulo determinado medible, con una fuerza determinada medible, por lo que podría calcularse su resultado, sin embargo la combinación de todas las trayectorias de los miles de dados, el resultado de la suma de sus resultados, sería casi imposible de adivinar y configuraría lo que llamamos tirada azarosa).

La democracia, por tanto, está basada en el mercado pletórico que supone el estado del bienestar, el cual permite la elección y los bienes a elegir. En este sistema también se presentan irregularidades y déficits de elección que no tienen nada que ver con los de una democracia ideal fundamentalista. Este tipo de democracia funcionalista- materialista es la que encajaría en los argumentos que defiende Mariano Rajoy. Ya que el Presidente del Partido Popular no utiliza expresiones afines y del tipo de limpieza democrática, déficits democráticos ni idealidades de este tipo. Mariano Rajoy hace referencia a la elección de los gobernantes, a la confianza otorgada por los ciudadanos (por los españoles, recalca en varias ocasiones) a su partido y a él mismo, no de otra manera distinta de la que se produce en las elecciones generales a través del voto. Esto lo repite en varias ocasiones (en el debate: 1hora minuto 1; 1 hora minuto 16; 4 horas minuto 0), y es su argumento más contundente acerca de su concepción de la democracia, este argumento lo esgrime ante Pedro Sánchez, al que reprocha no haber conseguido esa confianza de los españoles que él sí ha obtenido (en el debate: 3 horas minuto 6; 4 horas minuto 11) y por ello le conmina a abandonar la moción ante la pérdida de esa valoración en votos, para él la esencia de la democracia.

4.2 Segunda lección. Sobre la corrupción.

La segunda lección trata del concepto de corrupción, y aunque es el argumento central de la moción de censura derivado de la sentencia sobre la trama Gürtel, está en relación con la que se ha denominado primera lección o enseñanza, ya que las dos diferentes concepciones de la democracia implican los conceptos de corrupción que vamos a discutir aquí.

Partiendo de la concepción de corrupción que sostiene el Partido Socialista en este debate, se tiene a la corrupción, enunciada así en general, como algo totalmente execrable que no se puede consentir, que hay que denunciar y eliminar de la forma más rápida y completa posible. La razón de este tratamiento, de esta actuación sobre la corrupción, radica en la posición con respecto a la idea de democracia que se tiene (ya hemos atribuido a los oradores del Partido Socialista la idea fundamentalista de democracia), y también interviene en esta concepción de corrupción la idea de Hombre que se posea. En su origen, según esta concepción, el Hombre está manchado de esta lacra de la corrupción y a lo sumo con mucho esfuerzo conseguirá librarse de ello, con la ayuda de toda la sociedad democrática conseguirá evolucionar y limpiarse de esta mancha. Esta es la posición que toma Pedro Sánchez contra la corrupción, posición implacable, estricta, inflexible, pero que yerra, a mi juicio, porque no define ni tiene claro lo que es la corrupción, aunque sí cree estar firmemente en posesión del remedio a este problema, la solución final es coherente con las coordenadas definidas para esta posición: “más democracia”. Todo esto provoca que se perciban como corruptas ciertas cosas que no lo son y que no vea la corrupción en otras actuaciones.

Aquí interpretamos el concepto de corrupción según lo define Gustavo Bueno en su libro “El fundamentalismo democrático”. En este libro Bueno pone cuidado en señalar que la corrupción, dicha en general, desborda ampliamente la corrupción punible jurídicamente en un régimen político como el nuestro (o en los homólogos de las democracias occidentales). Hay corrupciones de muchos tipos: moral, ética, religiosa, biológica, social, y el tipo de corrupción económica penada por los sistemas políticos muchas veces no es, ni mucho menos el más perjudicial para el equilibrio o para la continuidad del sostenimiento del régimen en que se produce, en este caso la democracia. Al revés, muchas veces es consustancial cierto grado de corrupción en el desarrollo de un régimen político como el democrático. Con esto no estoy diciendo que no deba ser perseguida, como efectivamente lo es y así debe ser, pero es también cierto que en la misma corrupción económica, defraudatoria, existen zonas grises donde no se sabe si el sospechoso de corrupción está delinquiendo o se aprovecha de los resquicios legales para obtener más beneficios de los que en teoría le corresponde (esto suele ocurrir con las grandes empresas, las personas ricas o los futbolistas por ejemplo, como vemos estos días, que con su gran poder adquisitivo son capaces de contratar servicios de asesoría legal para pagar o evadir impuestos y así bordear el delito de corrupción). Lo que hay que dejar claro, y a la vez combatir, es lo que ya señalábamos en el anterior punto: la inexistencia un régimen político perfecto al que pertenezcamos, y ni siquiera la pertenencia a un régimen imperfecto que tiende hacia un régimen perfecto, la democracia perfecta. Los regímenes políticos que tenemos en la actualidad no salen de la nada, como decíamos antes, provienen de regímenes anteriores (jefaturas, tiranías, repúblicas) que estaban constituidos por grupos humanos que se organizan a una escala superior a la del hombre, la escala de los sistemas de instituciones (instituciones económicas -cámaras de comercio, por ejemplo-; instituciones políticas -partidos políticos-; instituciones sociales -asociaciones de padres, por ejemplo-). Instituciones diversas que confluyen y conviven en conflicto dentro de los regímenes políticos. Muchas veces las corrupciones económicas son producto de desviaciones o consolidaciones de estas instituciones realizadas en detrimento de otras instituciones.

Para acercarse al concepto de corrupción económica se podría utilizar el símil de la construcción de un edificio, donde en el proceso de elaboración los distintos materiales y elementos tienen que ser removidos, parcialmente derruidos y desechados para la correcta culminación de la obra final. Durante este proceso una cantidad importante de detritus es obtenido, evidentemente es necesaria la retirada de este elemento sobrante para que no entorpezca la consecución y evolución de los trabajos y para que el final de obra aparezca ante la vista sin elementos sobrantes (una obra rodeada por escombros no se consideraría una obra acabada), pero la presencia de estos elementos inservibles es inevitable y a la vez necesaria, consustancial a la realización de la obra. Superando esta comparación para extendernos a todo tipo de corrupción que está presente en las sociedades políticas, habría que considerar a los regímenes políticos como algo dinámico, que va cambiando en ese conflicto de instituciones y esto se percibe en la misma consideración de lo que es corrupción, en esa corrupción económica delimitada por las leyes muchas veces hay cambios y ciertos capítulos considerados como corruptos después no lo son y al revés, lo que consideramos corrupto desde el punto de vista cultural o social no tiene nada que ver con lo así considerado un siglo antes, por ejemplo. Según la concepción materialista, ese ámbito limitado por la legislación según el cual ciertas actividades son corruptas y ciertas no, se define de una forma prudencial no fija. Hay un ejercicio de cálculo de esta corrupción, donde la persona susceptible de cometer corrupción calcula (prudencialmente también), cuánto se puede beneficiar para que no le castiguen las leyes y cuánto no, cómo puede acercarse a los límites que marca la ley sin que se tipifique como corrupción y cumplir con dicha ley, cálculos que, como decíamos antes, vemos todos los días que practica gente adinerada y también el ciudadano de a pie.

Esta concepción materialista y prudencial de corrupción es la que atribuimos a las posiciones que adopta Rajoy durante el debate, que aunque calificada como cínica por Sánchez, se trata de una posición que reconoce la constante presencia de la corrupción, llamada económica, en la vida política, y que se opone a ella con las medidas administrativas a su alcance (expulsión de militantes, dimisión de aquellos gobernantes que están imputados, etc.) pero que no ataca a la corrupción en virtud de ideas tales como las de higiene democrática o mejora de la calidad de la democracia como sí hace Pedro Sánchez. Esta posición fundamentalista lleva al error y es fácil que se vuelva en contra de quien la sostiene, como le está ocurriendo en este momento a Sánchez. La exigencia de limpieza extrema de la corrupción hace que cualquiera que forme parte del actual gabinete del Presidente Sánchez pueda ser susceptible de ser acusado de corrupción. En el símil que hemos utilizado antes sería como si al emprender la obra de un edificio, la principal exigencia para llevar adelante los trabajos fuera que no hubiera una mota de suciedad ni de escombros, esta forma de actuar pararía la ejecución y la obra nunca se llevaría a cabo.

4.3 Una analogía.

Después de estas dos lecciones vamos a definir una analogía que a mi juicio se produce entre la vida política y la vida en la calle, entre los políticos y los ciudadanos. Esta analogía surge también de argumentos puestos en juego en la moción, ya que es frecuente en este debate y en otros denunciar la enorme distancia que existe entre los planteamientos y acciones de los políticos y los correspondientes planteamientos del ciudadano de a pie, del votante medio. Una de las reivindicaciones más frecuentes de las consignas políticas más oportunistas es la de acercar la política a la calle, como si la distancia entre esos dos ámbitos fuera sideral. El argumento que vamos a manejar aquí es el contrario, vamos a postular la cercanía del político con el votante medio.

Vamos a utilizar para el desarrollo de este argumento la herramienta de la analogía, el concepto de analogía es conocido desde Aristóteles, pasando por Santo Tomás y llegando hasta la neoescolástica (aquí tomaremos como referencia el estudio de la misma realizado por Jesús García López en su ensayo “La analogía en general”). La analogía es una semejanza o comparación que se realiza entre varias razones o conceptos. La semejanza hay que distinguirla de la identidad y de la igualdad. Si la identidad es la unidad en la sustancia, la igualdad lo es en la cantidad, y así la semejanza va a quedar definida como la igualdad en la cualidad, siendo la cualidad una cierta forma accidental. La unidad en la cualidad se va a referir a cualquier tipo de forma (en palabras de Santo Tomás: “la semejanza entre dos cosas se dará si estas convienen en alguna forma”. La semejanza, siendo un término medio entre la univocidad (comparación entre dos significaciones perfectamente iguales) o la equívocidad (significaciones enteramente diferentes), se divide en varias clases (clásicamente se divide en tres, pero citaremos solo dos, ya que una de ellas, la analogía de desigualdad, prácticamente se confunde con la univocidad). La primera de las clases es la analogía de atribución, donde la semejanza entre varios términos siempre va referida a uno que se toma como principal (el analogado principal). El ejemplo clásico de este tipo de analogía es el del concepto “sano”, sano se puede predicar de un clima, de la orina, de los alimentos, o de un animal, pero todos estos elementos llevan el término sano como transferido excepto el animal que lo tendría como propio, el clima sería sano en cuanto proporciona salud al animal, el alimento también, la orina en cuanto denota la buena salud del animal, etc. La segunda clase de analogía sería la de proporcionalidad en la que se da la misma proporción o razón entre dos elementos que entre otros dos posteriores, la vista es a los colores en la misma proporción que el oído a los sonidos, etc.

Pues bien vamos a utilizar esta analogía de proporcionalidad para expresar la verdadera cercanía entre el ciudadano anónimo y el político. La analogía de proporcionalidad que queremos expresar es la de que la relación, discusión y debate que existe entre dos ciudadanos para defender sus posiciones (siempre encaminadas a conseguir un posible o futuro beneficio propio) es análoga de proporcionalidad con la discusión mantenida entre dos políticos (también para obtener un beneficio posible o ventaja), y esta segunda relación además es dependiente y derivada de la primera, porque no solo el debate político busca un beneficio que está en relación al propio político individual (su permanencia en el cargo, la continuación de los planes y programas de su partido que lo perpetúen a él en los puestos de gobierno), sino que esta discusión es un remedo de la del hombre de la calle para poder acercarse a este votante medio, parecerse más a él y así poder ser elegido por él y conseguir así la ansiada continuidad. El político realiza una maniobra de acercamiento, de mimetización con el hombre de la calle, que implica un cálculo racional sobre qué discurso podría convenir más para que este ciudadano medio lo considere más cercano y así poder obtener su voto. Pruebas de esta afinidad y cercanía entre del hombre de la calle y el político las podemos encontrar en el presente Gobierno cuando el Partido Socialista, que enarboló en su discurso de la moción de censura la necesidad de acercamiento entre esos dos mundos en teoría tan alejados, coloca a la cabeza de dos ministerios a dos personas de la calle, a dos profesionales, aunque bastante conocidos fuera de sus ámbitos de actuación profesional, como son Maxim Huerta y Pedro Duque. Estas personas, como no puede ser de otra manera, adolecen de las mismas faltas de que se acusaban los políticos profesionales. Esto es así, ya que ni los políticos pertenecen a una clase de hombres diferente caracterizada por su extrema avaricia y maldad, ni el hombre de la calle pertenece a otra clase opuesta donde en las relaciones entre sus miembros reina la bondad y la buena fe.

El político es y ha sido un hombre común que se caracteriza por su cercanía al pueblo. Es más, ha de ser una persona caracterizada por saber captar lo que quiere el pueblo, y que ha de utilizarlo después con la mayor prudencia posible, porque no puede, aún tendiendo a acercarse lo más posible al pueblo, cumplir todas las querencias y expectativas del pueblo ya que caería en la mayor de las demagogias que destruirían sus posibilidades de continuar en el cargo, su recurrencia. El cumplimiento de los requerimientos del pueblo los ha de compatibilizar el político con los requisitos necesarios para mantener el equilibrio (la eutaxia que diría Gustavo Bueno) del régimen político. Así la acusación de Pedro Sánchez sobre la lejanía y distancia que han establecido el gobierno del Partido Popular y Mariano Rajoy entre la ciudadanía y el poder político es falsa (en el debate: 2 horas minuto 8). Mariano Rajoy es un gobernante cercano al votante, las elecciones ganadas por él lo demuestran. Y no importa que no reluzcan en él cualidades carismáticas, estimulantes y efectistas porque posee otras que lo hacen menos rechazable, más elegible que otros candidatos a Presidente del Gobierno (entre otros el propio Pedro Sánchez).

 

1527854741981

5. Final.

En este ensayo se ha intentado analizar el debate o moción de censura que ha servido para derribar el gobierno del Partido Popular y con él a su presidente Mariano Rajoy. Debido a las características de nuestro sistema político, la figura del Presidente del Gobierno acumula muchos poderes, aunque nominalmente el presidente del gobierno se define en la constitución como un primus inter pares, en la realidad no es así y constituye prácticamente un pilar del Estado con mucho poder. Un ejemplo de ello es el personalismo a que conduce, esto se puede apreciar en que las etapas de Gobierno de cada partido que vienen definidas por el nombre del Presidente del Gobierno (felipismo, aznarismo) ya que la personalidad del gobernante participa en cierta manera de la definición de ese periodo. Para terminar este ensayo, y tomando los razonamientos realizados en el mismo, vamos a detallar unos breves conceptosde cada contendiente, destacando la confrontación de dos estilos, dos posiciones donde en una predomina la virtud de la coherencia (Sánchez) y en la otra posición la virtud de la prudencia (Rajoy).

Mocion de censura Congreso de los diputados

5.1 Sánchez.

Sánchez, como ya apuntamos más arriba, se puede encuadrar en el prototipo del gobernante joven. Sus expresiones suelen ser optimistas con respecto a su futuro Gobierno, minimizando los problemas que se pueda ir encontrando y sin abrumarse por las dificultades. Es impetuoso y animoso, esforzado y tenaz. Sus principios rayan con ideales puros, como ya se ha explicado, y unido a su coherencia con los mismos le hacen toparse en muchas ocasiones con una realidad que contradice los planes que resultan de mantener esa coherencia con los ideales puros desde donde se parte. De ahí que veamos que durante su corto mandato no es que haya rectificado mucho en sus decisiones, es que su trayectoria ha consistido en una continua rectificación (convocatoria de elecciones, contratos de venta de armas con Arabia, defensa del juez Llarena, inmigración, renovación de RTVE…). No le escatimamos sus aciertos, la moción fue tácticamente un acierto, supo utilizar un elemento (la sentencia de la Gürtel) de manera exitosa, aprovechando el ambiente propicio de la Cámara de Diputados y la opinión popular muy hastiada de los escándalos de corrupción. El estilo que utilizó en el debate de la moción también fue el adecuado, directo y sin enredarse en complicadas maniobras ni argumentos, consiguiendo triunfar en un debate que será posiblemente el más importante de su carrera política.

Sin embargo todo parece indicar que el triunfo de la moción no tenía como objetivo el acceso al Gobierno del Partido Socialista, sino que el objetivo era que Rajoy dimitiera (la insistencia de Pedro Sánchez es muy reiterada durante el debate: minuto 23; 1 hora minuto 51; 3 horas minuto 11; 3 horas minuto 22 a 24; 3 horas minuto 56), que el Gobierno del PP quedara en funciones y que el Partido Socialista subiera en las encuestas tras este golpe de efecto (el PSOE ocupaba, en el momento de la moción, el tercer puesto de intención de voto y bajando). La elevada exigencia para el cumplimiento de los preceptos ideales que el PSOE hizo suyos en la moción, sobre la excelencia de la calidad democrática y sobre la exigencia de limpieza de corrupción, se trata de una maniobra que en cierto modo pone en peligro (como estamos viendo estos días) la gobernabilidad posterior porque aleja en exceso de la realidad las acciones de Gobierno, y por tanto pienso que se forzaron y elevaron al máximo esas exigencias para conseguir el objetivo de que Rajoy dimitiera sin pensar que después habría que gobernar con ese ideario. No queremos, por otro lado, acusar a Sánchez de alejado de la realidad al tomar esa serie de ideas sobre la corrupción y la realidad, ya que esas ideas son comunes en el hombre de la calle, y como decíamos antes los políticos las adoptan gustosos para poder acercarse a esos votantes y a esas concepciones. Lo que ocurre es que acercarse demasiado a las ideas del hombre de la calle puede llevar a posiciones demagógicas.

Rajoy-mocion-censura-contradiccion-tomadura_EDIIMA20180531_0219_4

5.2 Rajoy.

Desde este ensayo, no se niega, se ha mantenido una posición favorable a Mariano Rajoy y los argumentos que ha defendido en la moción de censura en contra del candidato, ahora Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Esta toma de partido favorable, sin embargo, no ha sido gratuita ya que es una valoración positiva sustentada en las líneas políticas fundamentales que el político gallego ha adoptado durante el debate (la democracia, la corrupción, Europa – hablaremos de Europa en futuros ensayos ya que aquí las ideas sublimes también aparecen-), y estas líneas son cercanas a las del Materialismo Filosófico en esos temas.

Hablamos en el caso de Mariano Rajoy de un político en su época de madurez ya tardía, un dirigente muy veterano en el sistema político español. Rajoy es un político con alrededor de 40 años de experiencia en la política española, la mitad de ellos en la política regional y autonómica y la otra mitad en la política nacional, con desempeño de cargos en la cúspide del sistema político ya que ha sido ministro en varios ministerios importantes durante las dos legislaturas de José María Aznar, ha sido jefe de la oposición frente a Jose Luis Rodríguez Zapatero durante 8 años, y ha sido más de 6 años Presidente del Gobierno. Esta amplia trayectoria, que recorre puestos muy importantes en el Estado, variados y durante muchos años, hacen de él el político conformado por el sistema político actual español, el llamado régimen del 78. Rajoy sería un producto genuino de este régimen político.

Debido a esta condición de Mariano Rajoy se puede presumir que no podía desconocer el desenlace de esta moción, máxime cuando en la misma mañana del inicio del debate que hemos analizado, los medios de comunicación ya anunciaban el triunfo de la candidatura presentada por el PSOE (en concreto el programa de la mañana de Onda Cero anunció el triunfo de Sánchez). Es encomiable que en estas circunstancias Rajoy presentara un debate muy duro, muy trabajado, sin ahorrar ninguna respuesta a los contrincantes de la posición contraria y haciendo gala de todos los recursos retóricos a su alcance, incluido su fino estilo irónico característico en sus intervenciones parlamentarias. Y debido a ello consideramos que lo que finalmente desarrolló Rajoy durante sus intervenciones en la moción de censura, consciente de estar frente a su último debate parlamentario, fue un auténtico testamento político. Nuestro juicio, en el fondo del debate sobre la moción de censura se dirime una confrontación entre la coherencia, representada por Sánchez, y la prudencia, ejercida por Rajoy. En el terreno político, y aquí hacemos caso a Gustavo Bueno y Aristóteles, la virtud por excelencia es la prudencia pues es la virtud que más puede ayudar en un terreno tan cambiante, tan inestable como es el de la política. Y aunque al prudente se le puede calificar de timorato en algunas ocasiones (Sánchez acusa de ello a Rajoy en relación con el feminismo, en el debate: 2 horas minuto 23) o bien de temerario en otras (la situación de Cataluña y las decisiones del Gobierno en contra del referendum ilegal del 1-O), se trata de una actitud más adecuada que la del coherente que, o bien cae en la contumacia y el encastillamiento del que por nada cambia sus concepciones, o se desliza hacia el cinismo del que no distingue o no quiere distinguir lo conveniente de lo inconveniente.

En El Repúblico Hispano sentimos el fondo y la forma en que un político tan valioso como Rajoy ha tenido que abandonar la Presidencia del Gobierno y la política, pero nos congratula haber tenido a este político en el puesto más alto del Gobierno del país en unos momentos tan difíciles y decisivos (la crisis de la deuda de 2012, la crisis de Cataluña). La línea política abierta por Rajoy, una especie de moderantismo español equidistante entre Hispanoamérica y Europa (que desde El Repúblico Hispano interpretamos como más afín con la Hispanidad y más receloso hacia Europa), parece a día de hoy obturada. La actual dirección del PP mira hacia el liberalismo pro-anglo y Europeo que introdujo Jose María Aznar en el país, una posición que consideramos fatídica para nuestros intereses y cercana a la que manejan el PSOE y Ciudadanos. Con Podemos nos mantenemos a la expectativa, no sin preocupación por sus indefiniciones y contradicciones. Y finalmente, así como la vida de una persona no finaliza con su muerte orgánica, corporal, ya que esa persona sigue viviendo en aquellos que lo conocieron, lo trataron, y esa persona continúa recordada en su familia, amigos y entorno; con más razón pensamos que, a otro nivel como es el de las instituciones políticas, el testigo de la forma (y el fondo) de hacer política de Rajoy y su equipo sea retomado, ya sea por una corriente moderada conservadora o progresista, cuanto menos española, pero en todo momento con el objetivo ineludible de ser hispana.

Otón F. Igleisas

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s